Yo no voy a justificar a los energúmenos que van por ahí montándola y extralimitándose con descalificaciones e insultos, pero tampoco voy a confundir a éstos con los aficionados que, con todo el derecho del mundo, a través de pancartas y/o gritos le han venido a dejar claro al Inglés que es un bocazas. Los que se hayan pasado, que vaya la justicia ordinaria sobre ellos, y punto. Dicho ésto, y sin pretender disculpar a ningún impresentable, Hamilton lleva más de 3 semana haciendo comentarios sobre Alonso sin venir a cuento, en vez de dedicarse a hacer su trabajo. La mayoría de los aficionados que ha asistido a los entrenamientos de Barcelona, lo que ha hecho es manifestar su rechazo a sus manifestaciones de estos días atrás. Pero no quiero mezclar a estos aficionados con los estúpidos que han dado un paso más allá y aprovechando este ambiente para increpar al Inglés con insultos y alusiones personales a su color, etc. Sinceramente, dudo que sean muchos y, en cualquier caso, se deben merecer el desprecio de todos. Pero insisto, no mezclemos al personal: si yo quiero ir a una carrera con una pancarta que diga “Hamiltinto, ¿por qué no te callas un poquito y te dedicas a tu trabajo, que mucho tienes aún que demostrar?” o “Hamilton, entiendo que tengas a Alonso todo el día en la cabeza, la pena es que ya no tendrás su telemetría”, por eso no puede venir ninguna FIA ni ningún periodista a decirme que no puedo hacerlo o que soy un energúmeno por ello, o, peor, a amenazar a un circuito de que si deja pasar a gente como yo puede perder la autorización para celebrar carreras de F1. Hasta ahí podíamos llegar, pero ¿qué estupidez es ésta?
Por otro lado ¿quienes son los ingleses para venir aquí a darnos clases de civismo? No hay más que ver las que montan cuando salen de su país a animar a sus equipos por el resto de Europa. No hay más que ver lo que han escrito de Alonso en la pasada temporada pasada la mayoría de los medios deportivos de ese país. Pero qué esperaban con la que han estado montando (Hamilton a la cabeza) y con la cantidad de mentiras que han lanzado. Tengamos todos un poco más de respeto, que seguro que nos irá mejor, pero que no me venga nadie a ningunear ni ha decir lo que puedo o no gritar si me mantengo en los límites que he comentado. Y, sí, a Hamilton le digo, porque desde aquí no se lo puedo gritar, ¡que no sea tan bocazas ni tan listillo, y que se ponga a hacer lo que sabe y deje a los demás hacer su trabajo!
El Inglés es un experto en revolver en el barro –ya lo demostró el año pasado- y es un estratega de cuidado en el juego sucio. Seguro que en esta temporada 2008 nos regalará más de una lindeza, tanto dentro como fuera de la pista, sobre todo cuando las cosas no le vayan bien, y si no, al tiempo. Lo que deseo es no ver más grúas ni lindezas por el estilo. Espero que la organización de los Grandes Premios, la FIA y demás agentes sean más serios de lo que demostraron en 2008, y no vaya estableciendo límites para los demás allí donde el inglés, de forma tangente, se los vaya saltando. Con eso me conformo.
Fernando, tú a lo tuyo. La indiferencia es la mejor medida para un bocazas como Hamilton.
Escrito por f1corredera 






